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¿Con qué dinero pagan el ISSS y el INPEP?

 31 de Enero de 2014

Como comentamos en el artículo anterior, al ISSS y al INPEP se les acabaron las reservas para pagar a sus pensionados, desde el año 2002.

Ruth de Solórzano
Presidente Ejecutiva AFP Crecer
 
Ese año, el ISSS y el INPEP llevaban funcionando 33 y 27 años respectivamente, y contaban con 100 mil pensionados cuando se les acabó el dinero con qué pagar “los beneficios ofrecidos por Ley”. Además, tenían a más de medio millón de personas que alguna vez les cotizamos que aún no nos jubilábamos y sin embargo, los Institutos públicos no contaban con el respaldo con qué honrarnos esa promesa que estaba firmada en sus leyes. 
 
Desde entonces, por Ley “El Estado garantizará el pago de las pensiones del Sistema de Pensiones Público administrado por el ISSS y por el INPEP, y asumirá los costos derivados del déficit financiero actuarial de dicho Sistema cuando se hayan agotado las reservas técnicas en cada uno de estos Institutos”,  según dice textualmente el artículo 193 de la Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones, denominado “Faltantes a cargo del Estado”.
 
Por varios años, se presupuestó el gasto anual de pensiones del ISSS y del INPEP como se presupuestan anualmente los Ministerios de Educación, de Trabajo, la Corte Suprema y todos los Organos del Estado. El pago de las más de 100 mil personas pensionadas del Sistema Público es tanto o más sagrado que el pago de planillas de los más de 100 mil trabajadores del Estado que se presupuestan anualmente, y sale de los recursos tributarios, préstamos o cualquiera que sea la fuente de recursos de donde provienen los ingresos estatales. 
 
Luego, en Septiembre de 2006, se aprobó un mecanismo para que el Estado adquiriera una deuda con la cual pagar las promesas y pensiones que deben el ISSS y el INPEP anualmente y para que con parte de nuestra Cuenta de Pensión en la AFP se comprara esa deuda pública. Esta es la Ley del Fideicomiso de Obligaciones Previsionales que venía acompañada de una reforma a la Ley de AFP. A cambio, se estableció por Ley una tasa de interés por el uso del dinero de los trabajadores. Esta es una inversión obligatoria que comenzó utilizando el 30% de nuestros ahorros y, que por Ley, se aumentó en Marzo del 2012 hasta el 45% de nuestra Cuenta de Pensión.
 
En 2006, esa tasa de interés que pagaban a nuestros ahorros (LIBOR más 75 puntos, según la Ley) era de poco más del 6%. Ahora el problema es que, por la crisis internacional, la tasa de referencia (LIBOR) ha bajado muchísimo y esa deuda estatal está pagando intereses a nuestros ahorros que serán insuficientes para una buena pensión. La mitad de nuestra Cuenta de Pensión gana solo 1 por ciento de interés, y eso limita tremendamente su crecimiento y el tamaño de nuestra futura jubilación. Esta es la explicación principal por la que los Fondos de Pensiones de los trabajadores tienen una baja rentabilidad. 
 
La pensión del futuro dependerá de nuestro esfuerzo y de que las leyes permitan que nuestro dinero se invierta bien y gane mejores intereses. En el Sistema de Ahorro, no hay fórmulas mágicas, no hay promesas sin respaldo.